martes, 15 de noviembre de 2011

Cuestión de suerte.

Qué suerte tienen aquellos que creen en un Dios, sea del color que sea. Les da sentido a su vida y saben con toda seguridad qué es lo que hay después de ella. Qué suerte y qué fácil lo tienen.
Qué suerte tienen aquellos que no creen en nada, que saben que un día nacieron, y que un día morirán, y ahí se acabará todo. Qué suerte y qué fácil lo tienen.
Y luego estamos el resto, los que después de cuarenta años, o más, o menos, todavía no sabemos de qué va este negocio. Si no hay Dios, malo, pero como lo haya... ¡qué jodido lo tenemos!

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